La víspera de Santa Águeda el pueblo zaragozano de Escatrón se viste de fiesta para celebrar una de sus fiestas con más raigambre: La Procesión de los Panes Benditos.
La víspera de Santa Águeda el pueblo zaragozano de Escatrón se viste de fiesta para celebrar una de sus fiestas con más raigambre. Las mujeres de la localidad son las verdaderas protagonista de las fiestas, que comienzan tras el pregón y continúan ese mismo día con desfiles de carrozas, comparsas, gigantes y cabezudos. De tarde el mayordomo de la fiesta ofrece un vino en su casa para seguidamente marchar a la ermita de Santa Águeda para celebrar la Misa, de noche hay hogueras, fuegos artificiales y toro de fuego.
El día grande tiene lugar la Procesión de los Panes Benditos, motivo central de las fiestas. Por la mañana los panes se conducen de casa del mayordomo para ser bendecidos y sacados junto a la Virgen en procesión, momento de gran vistosidad pues los trajes de las muchachas participantes en la misma son ricos y elegantes.
Al día siguiente el mayordomo reparte los panes bendecidos el día anterior por todo el vecindario, acompañado de una banda de música, gigantes y cabezudos. Esa misma tarde tiene lugar el Baile de la Cinta en el que las muchachas vuelven a ser las protagonistas. La fiesta sigue con las últimas hogueras, fuegos de artificio y toro de fuego.