O ENTROIDO

Revista Espectáculos y Fiesta. Nº 6- año 2000

El Carnaval Gallego

Tiempo de Fiesta con mayúsculas, tras la Semana Santa, O Entroido -Carnaval gallego- despierta en cada rincón de Galicia su espíritu más lúdico y participativo, haciendo de esta época una especie de loco tránsito hacia la primavera. Camuflados bajo máscaras, antifaces, disfraces de postín o, sencillamente, con cualquier atuendo absurdo, ejerciendo de esperpénticos choqueiros, O Entroido invita a todo el pueblo gallego a compartir unos días de burla y sátira, pero sobre todo, compañerismo, complicidad y buen humor.

 
   
 
   
 
   
 
   
 
   

Es difícil escaparse de la tentación de cambiar la tediosa rutina diaria por una festividad que nos invita a aparcar nuestra personalidad por unos días. Con O Entroido, llega la hora del carnicero de Cuntis que, con toda probabilidad, volverá a ejercer de travesti grotesco, sin depilar, luciendo un espectacular escote tipo pelo en peito; la hora dulce de nuestro dignísimo vecino Carlos, el del banco, bailando sin cesar, aquí A Rianxeira, allí al amigo Charli Brown; de doña Antonia, la mujer del Alcalde de Oliñasvan, que ejerce la prostitución por unos días con la cabeza muy alta; de Manolo, el electricista de Laza, Peliqueiro Mayor y a mucha honrra... Y así, cada gallego saldrá a la calle olvidando por unos días sus tediosas obligaciones cotidianas. O Entroido, el Carnaval gallego, supone una de las fiestas más participativas de entre las que se celebran en esta comunidad y tiene unas connotaciones culturales, de matiz, que lo hace completamente diferente de cualquier otro de los que se celebran en España.

orejas, filloas, vino... y música.

Además de olvidar por unas horas nuestras obligaciones cotidianas, y tomar al asalto el rol social que nos venga en gana. O Entroido como casi todas las fiestas populares que se celebran en Galicia posee una vertiente gastronómica y otra musical. En cuanto a la primera, el plato estrella en todos los hogares es el lacón con grelos; suculento manjar con fundamento que ayuda a combatir los rigores del frío invernal; pero quizás los más representativos y verdaderos protagonistas de las mesas gallegas, son los postres. Las filloas, deliciosas tortitas finas, bien de leche, bien de sangre (las auténticas y verdaderas); y las orejas, hojaldradas, deliciosas y con forma del susodicho apéndice. Espectacular resulta ver a las fiolleiras y a las orelleiras, que al método más tradicional, amasan a mano, a veces hasta en las plazas del pueblo tan suculento manjar.Y el vino. Más allá de cualquier licor o combinado, el vino del país ocupa un lugar privilegiado en los gustos de los gallegos por el carnaval, excelentes caldos de la tierra que alegran el cuerpo y aún el espíritu.

En cuanto a la vertiente musical, el Carnaval gallego está ligado de una manera indisociable a la música folck y popular. Los palcos ocupan las plazas mayores y las verbenas se alargan hasta bien entrada la noche. Durante esos días la música de moda desaparece y los verdaderos protagonistas son las orquestas y las verbenas populares, las charangas y los bailes callejeros improvisados. Es curioso ver como cada año se rescata la samba, generalmente recurriendo a las clásicas canciones que todos podemos tararear y que forman parte de nuestra cultura colectiva. Y Galicia añade a este gusto por la música carnavalesca, una sabia mezcla con el folckore popular. En casi ningún pueblo faltan los grupos de gaitas y las pandereitadas... Todo se une hasta formar una fiesta anárquica, donde la gente se toma el vino y las copas por la calle, deambulando de aquí para allí y confraterniza con sus vecinos.

carga crítica

O Entroido gallego tiene una gran carga de crítica. El carnaval reserva un lugar destacable para aquellos que, con humor y grades dosis de ingenio, son capaces de organizarse en grupos de charangas para componer coplas críticas, despiadadas y ácidas... todo un canto a la libertad de expresión cuando, muchas veces con el rostro tapado, el ser humano puede expresarse con absoluta libertad. Son muchos los concursos organizados por peñas, asociaciones y grupos de amigos. Cualquier tema es posible y nadie se libra de la burla y el escarnio de las charangas, ya el alcalde, su mujer, un vecino huraño o cualquier objeto de polémica local, deportiva, cultural o de la índole que sea. El espíritu especial de los gallegos convierten estas prácticas en toda una demostración de ingenio y capacidad de llevar la crítica hasta sus extremos más ácidos y combativos, sin que nadie establezca control ni censura alguna.

carnaval urbano

En el caso de las grandes ciudades gallegas, el Carnaval más universal ha contagiado esta fiesta y ya son tradicionales los grandes desfiles de carrozas y comparsas, al más puro estilo sambódromo, con grandes recorridos, premios, concursos, y fiestas en salas y discotecas, caso de las principales capitales. Poco a poco, O Entroido de A Coruña se ha convertido en uno de los más populares y con mayor capacidad de acogida de visitantes, con una programación muy completa y un gran desfile de carrozas en el entorno de las playas de Riazor-Orzán. De cualquier manera, a pesar de poseer un carácter más urbano, en ciudades como Ourense, A Coruña o Vigo, sigue persistiendo O Entroido callejero, tradicional, de toda la vida, se recuperan las peñas, los grupos de amigos forman comparsas y se vive el carnaval de una manera muy activa. Pero es quizás el carnaval rural el más auténtico, el que sigue sirviendo de vía de escape, crítica social y deshogo espiritual para miles y miles de gallegos que viven en la Galicia interior.O Entroido gallego termina con O Enterro da Sardiña, un gran desfile de viudas y hombres de negro que sollozan por el fin del carnaval. En villas como Vilaxoan, en Las Rías Baixas, este acto supone el más importarnte del Entroido. Se entierra con este ritual el Carnaval y comienza oficialmente La Cuaresma.

 
TODAS LAS FIESTAS DE ESPAÑA List