LA SEMANA SANTA

La Semana Santa es seguramente el periodo de más celebraciones por metro cuadrado y hora en un país, España, tan pródigo a las celebraciones y festejos. Como es lógico, La inmensa mayoría obedecen a motivos religiosos, pero las hay participativas, sacrificadas, espectaculares, diferentes. Disfruta de esta selección y acércate a vivirlas.

No hay pueblo alguno en España, sea cual fuere el nivel cultural y el punto geográfico en que se encuentre que no exprese sus sentimientos y creencias a través de las fiestas. Con la fiesta, el ser humano trata de escapar del día a día rutinario, sumergiéndose avaramente en unos días de descanso y ocio, aderezados con celebraciones culturales, religiosas o paganas, algunas de ellas firmemente entroncadas en lo ancestral.

La Semana Santa es un claro ejemplo de ello, pues ha pasado de ser una fiesta esencialmente religiosa a convertirse en un pretexto para el casi obligado viaje que el consumismo nos ofrece a bombo y platillo, propiciando que unas fiestas que siempre fueron la máxima expresión del alma popular se hallan ido convirtiendo en un triste remedo de lo que en otro tiempo fueron, sirviendo sólo para atraer a ociosos visitantes en detrimento de la autenticidad que en otro tiempo les caracterizó. Por fortuna, aún hay lugares en esta nuestra España donde a través de las fiestas podemos encontrarnos con unas tradiciones muy nuestras, aparcando por unas horas o unos días el radical aislamiento a que nos vemos sometidos en nuestra vida cotidiana de prisas y asfalto, permitiendo con nuestra participación, acercarnos a nuestras verdaderas raíces, ya que lo que se nos ofrece no es producto de la incultura o el subdesarrollo, sino el sentir de la intimidad colectiva de un pueblo que expresa visceralmente sus creéncias existenciales, que obedecen a los caminos históricos recorridos desde los más remotos tiempos.

La celebración de la Semana Santa en España es colorista y variopinta, define la forma de ser y actuar de las distintas culturas que conviven en nuestra piel de toro. Las procesiones como manifestación devota multitudinaria, salvo excepciones, es más propia de las regiones del sur y centro del país, en tanto que en las tierras del norte y levante no se contentan con reverenciar la valiosa imaginería que componen los "pasos", sino que asumen los personajes y símbolos que forman parte de la aventura pasional, reproduciéndolos con tanta intensidad que llega a influir de una manera importante en su vida particular y cotidiana.

De la fe profunda al exuberante espectáculo, de la sobriedad castrense al exhibicionismo mas deslumbrante. Así es nuestra Semana Santa, todas las manifestaciones caben en ella. Apasionada y sensual en Andalucía, sobriedad en Castilla, salcillos y barroquismo mediterráneo, "Pasos" con un derroche de imaginería, cirios, costaleros, música, saetas, esquinas, lágrimas y vino fino. Todo esto y mucho más, a lo largo y ancho de España, hará que tal vez por unos momentos nuestro corazón acelere el ritmo y en nuestra garganta sintamos el nudo de la emoción contenida

1 PROCESIONES DE ARACENA

Esta ciudad fue en su día dominio de la poderosa Orden Templaria, y en todas las fiestas que aquí se celebran, se manifiesta en ellas cierta reminiscencia o influencia que estos monjes-guerreros debieron tener sobre esta ciudad, que tanto tiempo estuvo bajo su custodia. Producto de esta herencia es el castillo en el que se encuentra el santuario de Nuestra Señora del Mayor Dolor y en su honor, en tiempos pasados, se celebraba una romería que desapareció hace muchos años: los romeros se acercaban al cerro de San Ginés, portando una enorme bandera que posteriormente se convirtió en la enseña nacional, por este hecho le valió a este pueblo el título de Muy Culta Cuidad.

Esta ciudad fue en su día dominio de la poderosa Orden Templaria, y en todas las fiestas que aquí se celebran, se manifiesta en ellas cierta reminiscencia o influencia que estos monjes-guerreros debieron tener sobre esta ciudad, que tanto tiempo estuvo bajo su custodia. Producto de esta herencia es el castillo en el que se encuentra el santuario de Nuestra Señora del Mayor Dolor y en su honor, en tiempos pasados, se celebraba una romería que desapareció hace muchos años: los romeros se acercaban al cerro de San Ginés, portando una enorme bandera que posteriormente se convirtió en la enseña nacional, por este hecho le valió a este pueblo el título de Muy Culta Cuidad.

Semana Santa en Aracena: Calles estrechas, incrustadas de piedrecitas blancas, empinadas cuestas, flores por doquier en sus balcones, olor a azahar, luna de plata que presta su esplendor a la negra noche, una saeta rasga el silencio desde un balcón perdido, voz desgarrada por la fe, tradición que despierta, corazones desnudos, penitentes de blancas túnicas luciendo en su pecho la cruz Templaría, gentes vistiendo sus mejores galas; !Qué guapa esta Aracena! dispuesta a vivir en toda su intensidad los desfiles procesionales de su Semana Santa.

Domingo de Ramos, a las siete de la tarde, desde la iglesia del Carmen, desfile procesional de la Entrada de Jesús, convirtiendo por unas horas a esta bella ciudad en una moderna Jerusalén. Esta procesión se la conoce con el nombre de La borriquita.

El miércoles por la noche sale de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen la procesión de la Cofradía del Divino Redentor Cautivo bajo palio, una bella talla en cuyo rostro se refleja un sufrimiento mas allá de lo humano. El Jueves Santo es el día grande de Aracena, a las siete de la tarde, desde la iglesia del castillo, se inicia una procesión que durante casi siete horas recorrerá las calles y plazas de esta hermosa cuidad andaluza. Participan la Cofradía de la Vera-Cruz, Santísimo Cristo de la Sangre y María Santísima del Mayor Dolor. La devoción y el fervor en grado sumo, la noche es fría, silencio, la mirada se humedece y se hace oración, los corazones laten con fuerza, el pensamiento se hace plegaria, en esta noche hay dolor, dolor y tragedia, los murmullos se acallan al paso del Hijo del Hombre clavado y muerto en la cruz. En la madrugada del Jueves al Viernes Santo, a las cinco de la mañana y al menos hasta las diez de la noche, efectuará su recorrido procesional la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y El Cirineo, María Santísima de la Amargura y San Juan Evangelista, todos ellos bajo hermosos palios primorosamente bordados.

El Viernes Santo, a partir de las ocho de la tarde, una emotiva procesión parte de la parroquia de la Asunción, en la cual participan María Santísima de Gracia y Esperanza y el Santísimo Cristo de la Plaza (esta imagen se talló en Aracena en el siglo XVIII, atribuido a Sebastián Santos y esta realizado en madera de caoba). Posteriormente el sábado, en las últimas horas de la tarde sale la procesión de la Cofradía Sacramental del Santo Entierro de Cristo y María Santísima de la Soledad. La imagen yacente de Cristo es una hermosa talla en su ataúd transparente. En esta procesión están representadas todas la cofradías.

Las Semanas Santas andaluzas destacan por su fervor, guirnalda que entrelaza las flores, la oración, el suspiro, el alma de un pueblo que se aúna allá tomando un dulce, acuya pasando las cuentas gastadas de un vetusto rosario, ¡Que variopinta es esta tierra! Poesía que tus hijos con su saber ensalzan, dejaremos en sus versos ese punto y final de su Semana Santa. Dicen los habitantes de este pueblo, ¿Y que otra cosa, podríamos ser?; si cuando levantamos la vista vemos lo que vemos.....

Cómo llegar: Desde Zafra, por la N-435 y Fregenal de la Sierra. Desde Sevilla por la N-630 y la N-433.
Acontecimiento de mayor interés: procesiones
Cuando: Toda la Semana Santa, pero tienen especial relevancia las Procesiones del Jueves Santo.

 
2 PROCESIONES DE LORCA (Murcia)

En Lorca, como en tantas ciudades españolas, se celebra una Semana Santa, tan grandiosa y colorista que no se sabe bien donde termina el acto de fe y donde empieza el espectáculo, todo ello fundido en una amalgama donde los ricos tronos, imaginería de Salcillo, mantos azules y blancos rivalizando en riqueza, con bellos bordados y pedrería, miles y miles de flores, faroles, personajes de la Biblia, tribus de Israel, reyes, profetas, romanos, caballos, cuádrigas, y hasta los Cuatro Jinetes de la Apocalipsis y sobre todo estandartes primorosamente bordados. Todo cabe. En algunos momentos, las calles y plazas de este pueblo "Tomadas" por emperadores romanos acompañados de cientos de centuriones con cuádrigas incluidas más se asemeja a un desfile en la vieja Roma que a una manifestación fervorosa en estas tierras levantinas, donde se mezclan, las figuras talladas por famosos imagineros, en cuyo rostro se refleja la tragedia y el sufrimiento extremo, con la fastuosidad y el exotismo que encarnan las deidades paganas.

Fervor y espectáculo seguro que es la manera más auténtica de rendir pleitesía y culto a sus creencias, al tiempo que pone la evidencia de una rica tradición heredada, que lejos de decaer, cada año cobra nuevos bríos en esplendor y participación.

En Lorca hay varias cofradias, pero las más destacables son los "Los Blancos" de la Virgen de la Amargura y los "Azules" de la Virgen de los Dolores, como suele ocurrir en muchos pueblos de España, estas dos cofradias mantienen una rivalidad más enconada que en ningún otro sitio, durante la Semana Santa adquiere su punto más álgido al establecer una especie de competición compulsiva para demostrar la que hace mejor la puesta en escena, tiene mayor número de participantes de su color y presenta el vestuario más lujoso. Gracias a estos "Enfrentamientos" la fiesta se renueva cada año con nuevos bríos.

Los momentos más estelares se producen antes de las procesiones del Jueves y Viernes Santo, cuando se realizan estos descomunales desfiles, que si nos es posible asistir, nos dejaran maravillados por su color y esplendor.

Cómo llegar: Desde Murcia por la N-340.
Acontecimiento de mayor interés: Desfiles procesionales.
Cuando: Jueves y Viernes Santo.

 
3 CERVERA (Lleida)

Lleida celebra todos los domingos de cuaresma y especialmente en Semana Santa, su pasión dramatizada, representada por un gran numero de vecinos de Cervera. Al igual que en otros puntos de España en que se escenifica la pasión y muerte de Cristo, los "actores" se introducen de una manera tan visceral en el personaje que representan, que les marca de una manera decisiva, tanto en la representación como en el resto de sus vidas, según cuentan, personas que tras haber dado vida en estos actos a Cristo o a la Virgen han vestido de por vida los hábitos de alguna orden religiosa, profesando en un convento; jóvenes que encarnaron a Cristo, durante la representación tuvieron que ser atendidos médicamente, otros incluso, en un arranque de misticismo extremo, llegan a producirse auténticas heridas como las del Redentor, dándose el caso de una emoción tan intensamente vivida que parte del público increpa e insulta al séquito de romanos que azotan a Jesús.

El libreto de esta Pasión fue escrita a últimos del siglo XV y se tiene la idea que comenzó a representarse a finales del XVI, tiene la insólita singularidad, que en el día de hoy no se concibe en Cataluña, de ser representada en castellano. Puede ser que al haber sido escrita en esta lengua, al adaptarla al catalán perdiera parte de su frescura y autenticidad.

Acomodándose a los tiempos, y en un más que perdonable afán de superación, se han incorporado a estos actos, elementos que el progreso pone a nuestro alcance, como efectos especiales, luminotecnia etc., que si han ganado en grandiosidad. También pueden haber perdido parte de aquella ruralidad ancestral que debió tener en otros tiempos, no obstante, bien merece una visita e impregnarse de esta emocional aventura.

Cómo llegar: Desde Lleida por la E-4
Acontecimiento de mayor interés: Pasión dramatizada.
Cuando: Todos los Domingos de Cuaresma, especialmente en la Semana Santa.

 
4 PROCESIONES DE SEVILLA

Es primavera en Sevilla: los pasos desbordan de flores, la noche es tibia, huele a cera quemada y a incienso, tintinean los pesados bordados de oro sobre terciopelo al chocar con los varales de plata labrada, los pasos se mueven suave y cadenciosamente,acompañados de adecuados compases musicales, de pronto, al doblar una esquina, la voz desgarrada de una saeta rompe el silencio, llenando de emoción el corazón de los sevillanos y los espacios abiertos de cualquier rincón de Sevilla, a su término vuelve el silencio, sólo roto por el sonido de las cadenas de los penitentes y el roce de las alpargatas de los costaleros, gruesos faldones imponen su anonimato, ocultando la penosa tarea que permite inprimir ese acompasado vaiven que más que avanzar parece mecerse. Así vive Sevilla su Semana Santa, sensual, con una ilimitada expresión emocional, un complejo ceremonial de los sentidos, es sobre todo vida que expresa vida.

Un mar de gente inunda la ciudad, miles de personas cubren la carrera a las hermandades o participan activamente en alguna de las cincuenta y seis procesiones que se celebran entre el Domingo de Ramos y el de Resurrección.

Fervor, arte, esencia y belleza, que tiene su máxima expresión en estas multitudinarias cofradías y estos pasos que irradian dolor y tragedia. La Macarena con su llanto de perlas, producto de un dolor infinito o la silueta del "Cachorro" recortada sobre la ténue luz del amanecer al cruzar el puente de Triana.

Cómo llegar: Autovía de Andalucía.
Acontecimientos de mayor interés: Procesiones.
Cuando: Desde el Domingo de Ramos al de Resurrección.

 
5 RUTA DEL TAMBOR Y EL BOMBO HÍJAR (Teruel)

 

La semana Santa en Híjar se celebra a golpe de tambor y bombo. Son las Fiestas con mayúsculas, son las fiestas en que lo profano y lo religioso se amalgaman de tal modo que no se concibe lo uno sin lo otro, no se entendería una procesión de Semana Santa en Híjar sin el atronador ruido de los parches, así como los tambores y bombos de este pueblo, no tendrían razón de ser sin sus procesiones.

Esta localidad, encabeza o al menos forma parte destacada, en lo que se llama "Ruta del Tambor y el Bombo", compuesta por una serie de pueblos en los que de una manera atípica se celebra la Semana Santa.

Buscar los orígenes de este rito o tradición es bastante complicado, no se tiene noticia de que haya nada escrito sobre el tema, pues se ha transmitido de generación en generación a través de los siglos. Hay referencias de que en el 1519, el Duque de Híjar, encargó a los frailes Franciscanos la organización de la Semana Santa, pues bien, en aquella lejana época ya se tocaba el tambor y al parecer era una práctica que venía de muy antiguo. Durante siglos y siglos, la práctica de esta tradición ha enraizado profundamente en la idiosincrasia y cultura de Híjar permitiendo que llegue hasta nosotros con toda su pureza y esplendor. Antiguamente, además del tambor, se empleaban los más diversos artilugios capaces de producir ruido, con ellos atronaban los cielos y la tierra en protesta por la muerte del Crucificado a manos de los judíos. Bastante tiempo antes de Semana Santa, en Híjar algo flota en el ambiente, aquí y allá se escucha el sonido de algún tambor o bombo que después de un largo año de letargo, sale a la luz para ser desempolvado, templado y preparado para la dura tarea que le espera. De la misma manera, salen del fondo del armario las negras túnicas que se han de llevar en las procesiones y son el uniforme obligado para poder tocar el tambor en este pueblo, ésto y ser varón, puesto que las féminas están discriminadas en este menester, participan en todo, menos en la práctica de batir el cuero.

El Domingo de Ramos, la procesión con el paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén,"Va de la iglesia al Calvario y regresa, acompañada de niños vestidos a la usanza medieval hebrea dándole gran colorido y vistosidad". A esta procesión se la conoce como la "Bajada de la Burrita".

Sobre las once de la mañana de este mismo día, se celebra el tradicional concurso de tambores y bombos, a él acuden cuadrillas de diferentes pueblos que comparten la "Ruta del Tambor y el Bombo", todos ellos con toques de gala, armoniosa y laboriosamente encadenados, ejecutados por estos maravillosos tamborileros.

El acto estrella de la Semana Santa hijarana se produce a las doce de la noche del Jueves Santo, en el apoteósico instante de Romper la Hora. A tal efecto, en la bonita plaza de España se va reuniendo en silencio la totalidad de los vecinos del pueblo ataviados con sus largas y negras túnicas, portando tambores y bombos. Cuando suenan las doce en punto, el alcalde dará la señal, y los cielos y la tierra temblarán con el estruendo de miles de tambores estrepitosamente, retumbando al unísono. Gran parte de ellos no dejarán de tocar hasta que suenen las seis de la tarde del sábado siguiente, sesenta y seis horas de ensordecedor tamborileo, apenas unas breves pausas en la procesión de los Despertadores para que estos personajes cada cierto tiempo, en círculo y alumbrados por un farol, entonen sus coplas alusivas a la Pasión de Cristo, reanudándose rápidamente la atronadora comitiva.

A las cuatro de la tarde del Viernes Santo tiene lugar la procesión del Pregón, es la que más tambores y bombos convoca, unos van tras las imágenes y otros se van colocando en fila a los lados del itinerario hasta el Monte Calvario, estos momentos son los más estremecedores de toda la Semana Santa. Los tambores que flanquean el camino, a medida que pasa la procesión se van silenciando, de tal modo que cuando llega al Calvario el silencio es total y sobrecogedor, un silencio imposible unos minutos antes, los tambores y bombos volverán a su reposo hasta la próxima primavera.

Después de tantas horas de intenso ejercicio, es momento de curar las ensangrentadas manos de los tamborileros, heridas producidas al cabo de dos días de ininterrumpido golpear sobre los cueros.

Cómo llegar: Por la N-232 desde Zaragoza o Alcañiz.
Acontecimiento de mayor interés: el momento de Romper la Hora.
Cuando: A las doce de la noche del Jueves Santo.

 
6 EL CINCO DE COPAS ZAMORA

En Zamora los desfiles procesionales son de una gran vistosidad y esplendor, aunque no carentes de austeridad y las imágenes que en ellas toman parte son de extraosrdinaria calidad artística destacando una impresionante escultura del Cristo Yacente de Santa María Nueva.

Son cuatro las procesiones que en esta bella ciudad podemos destacar, realizadas con un gran fervor y recogimiento popular, rivalizando todas en brillantez y grandiosidad, pero la que más interés despierta y es esperada por los zamoranos es sin duda la de "el Cinco de Copas", que debido a sus peculiaridades ha causado verdaderos quebraderos de cabeza a las autoridades eclesiásticas, hasta tal punto que en los años sesenta poco faltó para que esta procesión fuera suspendida, no en balde en la comarca y en gran parte de España se la conoce como la "Procesión de los Borrachos".

Siguiendo el orden cronológico de su aparición, la del Silencio, impresionante y sobrecogedora, que en la noche del Miércoles Santo recorre solemnemente el casco antiguo de la ciudad. La procesión de las Capas, que desde el barrio de Olivares, sale rayando la media noche escoltada por los cofrades de la Hermandad de la Penitencia, tocados con la tradicional capa y alumbrándose con un farol que da a la comitiva un aspecto misterioso y un tanto fantasmal. Jueves Santo, la procesión del Cristo Yacente que parte de Santa María la Nueva portando esta bellísima imagen.

Sobre las cinco de la mañana del Viernes Santo salen de San Andrés nueve pasos de la cofradía de Jesús Nazareno. El primero de ellos es el "Cinco de Copas", el nombre le viene por la disposición en que está disribuida la imaginería en el paso, Jesús en el centro y cuatro centuriones romanos rodeándole. A pesar de lo intempestivo de la hora y el fresco que suele hacer por estas latitudes en las madrugadas, no hay ningún zamorano que se pierda este acontecimiento. Otra peculiaridad añadida es el hecho de que en esta noche los mienbros de la cofradía obsequian a familiares y amigos con almendras, que portan en buenas cantidades bajo las túnicas, la procesión sigue su curso llegando a las Tres Cruces sobre las siete de la mañanadonde se hace una parada disponiendo los pasos en semicídulo, se da descanso a los sufridos costaleros al tiempo que se lleva a cabo un ritual que consiste en consumir una sopita de ajo calentita para combatir el relente mañanero, el descanso suele durar una hora y media y antes de reiniciar la procesión se desayuna chocolate con churros. Al reanudarse el desfile, cambia el orden de los pasos, La Virgen que caminaba en último lugar ahora lo hace en cabeza par poder recibir la reverencia de todos y cada uno de los pasos, éstos, apesar de su peso y dimensiones, se inclinan ante ella movidos por le pericia de los costaleros y adquirida a través de los años, una vez hecha la reverencia, los pasos continúan su recorrido por las calles de la ciudad.

Esta madrugadora y larga comitiva (se prolonga de las cinco de la madrugada hasta bien entrada la mañana) tiene una asistencia multitudinaria, con más de tres mil penitentes, dado lo atípico de su desarrollo, la cofradía tiene unos "vigilantes" llamados "Varas" y se encargan de que ningún hermano se salga de tono, en caso de hacerlo, se le despoja del síngulo que ciñe el negro hábito a la cintura y se le expulsa de la procesión. Al parecer se incautan bastantes cordones. Es que si tiene el sobrenombre de "Procesión de los Borrachos" por algo será.

Cómo llegar: Desde Salamanca por la N-630
Acontecimiento de mayor interés: Procesión del "Cinco de Copas".
Cuando: madrugada del Viernes Santo.

 
7 LOS PICAOS SAN VICENTE DE LA SONSIERRA (La Rioja)

En tiempos pasados, a lo largo y ancho de nuestra geografía y en lugares muy concretos, se veían durante la Semana Santa unos ritos, en apariencias crueles, en los cuales los penitentes se autoflagelaban de muy distintas maneras; unos acompañando los desfiles procesionales y emulando las torturas sufridas por Jesucristo a lo largo de su aventura pasional y otros lo hacían en cumplimiento de promesas de bienes recibidos por intercesión de la Divinidad. El paso de los años y los cambios en la mentalidad de los pueblos y sus gentes, ha propiciado que poco a poco se fueran abandonando unas costumbres que hoy nos parecen brutales. Tal es el caso de San Vicente de la Sonsierra, en el que aún se practica este rito, y no deja de ser un acontecimiento especial que en estos días llena el pueblo de curiosos ávidos de contemplar a los flagelantes en acción. No obstante, es un acto que no se debe tomar a la ligera, observándolo con respetuosa curiosidad ya que obedece a las ancestrales raíces de un pueblo en el que esta práctica se viene celebrando más allá de lo que alcanza la memoria y está escrito en el código genético de los hombres.

Los flagelantes, aquí los llaman "Picaos", son penitentes que caminan detrás de los pasos procesionales con los pies descalzos y sujetos con largas y pesadas cadenas que arrastran por el suelo, vestidos con túnicas y capuchas de un blanco inmaculado que dejan al descubierto las espaldas para que con unos burdos sacudidores de lino, puedan destrozárselas a latigazos a ellos mismos. Esta autoflagelación continua va levantando ampollas en la piel. Un cofrade experto comprueba periódicamente el proceso de la inflamación y cuando considera que está "maduro" procede a picar la espalda del penitente (de ahí el nombre de picaos) golpeando suavemente con una bola de cera virgen en donde se han incrustado trocitos de cristal que revientan las ampollas dejando que fluya la sangre acumulada por los latigazos, derramándose por la túnica hasta el suelo. Cuando termina, escoltado en su soledad por el acompañante que no le ha abandonado ni un solo instante a lo largo de su dura penitencia, acude a la iglesia a los Disciplinantes de la Vera Cruz, donde le desinfectan las heridas con agua de romero, que tiene efectos cicatrizantes.

En el transcurso de la Semana Santa este ritual se repite tres veces, dos el Jueves Santo; una de ellas en la procesión que se celebra después de los Santos Oficios, la segunda en la llamada Hora Santa, que se realiza a las once de la noche, y la tercera el Viernes Santo, durante la procesión que discurre por los alrededores del pueblo.

"Los Picaos" son casi siempre miembros de la cofradía y si no lo son, para cumplir su promesa en los desfiles necesitan el permiso de ella.

Cómo llegar: Desde Logroño, por la N-232 dirección Haro, pasado Torremontalvo, un cruce a la derecha nos lleva a San Vicente de la Sonsierra.
Acontecimientos de mayor interés: "Los Picaos".
Cuando: Jueves y Viernes Santo.

8 LOS "EMPALAOS" VALVERDE DE LA VERA (Cáceres)

En este típico pueblo cacereño se produce un rito penitencial que por sus características se asemeja bastante al que se realiza en San Vicente de la Sonsierra. Ambos tienen el común denominador de estar protagonizados por personas que de una manera u otra, practican la autoflagelación en cumplimiento de favores recibidos.

En Valverde de la Vera, se lleva a cabo el rito de los Empalaos. Estas prácticas fueron prohibidas por su singular dureza por la iglesia en el siglo XIV, pero la fe es la fe y a partir del XVI se vienen realizando ininterrumpidamente en la noche de Jueves Santo. El Empalao es un penitente que rodea con sogas de esparto su torso desnudo y de la misma manera, amarra su brazos en cruz a un palo de arado.

El aspirante a realizar la dura prueba, es preparado en el más absoluto secreto, concienzuda y minuciosamente por personas expertas que con sumo cuidado van atando con la áspera soga, una vuelta junto a otra, de modo que materialmente le cubren los brazos y el tronco; colocan sobre su cabeza un paño blanco de encaje que preserva su anonimato y apenas le dejará ver el duro trayecto que le espera. Una corona de espinas ceñirá sus sienes, le visten con una especie de enaguas tambien blancas, le ensartan dos grandes sables en la espalda y tras colgarle en los brazos dos pesadas anillas utilizadas en las labores del campo, los pies descalzos del Empalao estan dispuestos a transitar su durísimo y particular Via Crucis, recorriendo el pueblo desde las doce de la noche en busca de las cruces del Calvario diseminadas por las empedradas y húmedas calles. En cada una de ellas, rodilla en tierra, murmurará una breve oración, culminando su peregrinar en la ermita del Humilladero. Durante el trayecto, si dos Empalaos se encuentran, han de realizar la dificil tarea de arrodillarse uno frente a otro en una especie de saludo ritual. Van acompañados por algún familiar o amigo que le precede portando un farolillo para alumbrar su camino.

Este rito, se cree, es una herencia dejada por los Bettones, que tuvieron sus asentamientos por estas tierras. Por aquel entonces, si el penitente superaba la prueba, la corona era de flores. Las espadas sobre su espalda también son signos de haberlo conseguido, posteriomente se asoció como acto penitencial a la religión cristiana en 1350.

Los Empalaos creen en lo que están haciendo y lo viven intesamente, no les parace excesiva la incruenta tortura a la que voluntariamente se someten; el peso del madero y la postura se hacen insoportables, las cuerdas cortan la circulación de la sangre y se clavan cruelmente en su carne. Y todo lo soportan estoicamente ya que al parecer, el único motor que les mueve a realizar esta flagelación es la fe.

Cómo llegar: Partiendo de Arenas de San Pedro por la C-501 en dirección a Plasencia o desde Oropesa por la comarcal que lleva directamente a Madrigal de la Vera (a 14 km. de Valverde).
Acontecimientos de mayor interés: "Empalaos".
Cuando: Jueves Santo a partir de las doce de la noche.

9 LA BAJADA DEL ÁNGEL PEÑAFIEL (Valladolid)

Aquí se representa el rito dramatizado que se llama "la Bajada del Ángel". Esta fiesta, según datos escritos, se viene celbrando desde hace más de doscientos años con pocas variantes a como se efectúa en el día de hoy. No siempre el escenario para su celebración fue el mismo. Cada año era una de las tres parroquias la encargada de su organización. Al hacerse cargo el ayuntamiento de Peñafiel de la realización del evento, se escogió como lugar para celebrar estos actos la gran Plaza del Coso; ésta, con sus hermosas fachadas y balconadas de madera le da un aire de cálida ruralidad, sirviendo de marco idóneo a este acontecimiento que se viene celebrando en Peñafiel todos los Domingos de Gloria desde hace dos siglos sin que por ello haya perdido un ápice de su interés.

Con varios días de antelación, en la Plaza del Coso de Peñafiel reina una gran actividad. En el centro se están montando dos colosales torres de madera que posteriormente se forrarán de tela y unirán mediante una serie de cuerdas o maromas. El sábado por la tarde se efectúa la "probadilla del Ángel", comprobando que todo funciona correctamente, que las torres resistan todo lo que se espera de ellas y todos los artilugios de poleas y maromas estén en su punto para que no se produzca ningún fallo en la ceremonia que se celebrará en la mañana siguiente.

En las primeras horas del Domingo de Gloria se celebran varias procesiones llamadas del "encuentro" con la Virgen y el Resucitado como protagonistas. Tanto aquí como en el resto del país, estos actos sirven de colofón y marcan el fin del paréntesis que la Semana Santa nos ha ofrecido.

En este Domingo de Resurrección es cuando Peñafiel nos deleita con su rito religioso, quizá el único en su género, de la Fiesta del Ángel, constituyéndose por mértios propios en un objetivo a tener en cuenta y que dará plena satisfacción a nuestra curiosidad de conocer la gran riqueza religiosa y folclórica de España.

Entrada la mañana aparece la Virgen Dolorosa cubierta con un velo negro, portada a hombros de los cofrades de la Virgen de la Pasión desde la iglesia de Santa María. Les acompaña una gran multitud y un ensordecedor ruido de cohetes. Es colocada en el centro de las dos torres, y es entonces cuando aparece por uno de los laterales, a buena altura, un gran globo amarillo y rojo que va descendiendo desde el aire (aquí es cuando entran en funcionamiento las sogas y poleas preparadas para este menester). Al ponerse a la altura de la Virgen, el globo se abre en dos partes y de su interior sale un niño vestido de ángel que la despoja del negro paño y anuncia la resurrección, ascendiendo nuevamente al cielo entre el revuelo de palomas que en ese momento se dan suelta.

La banda municipal interpreta el himno nacional, acompañados por los gritos de júbilo del numeroso público asistente, se incrementa el ruido de cohetes, el cortejo, con la Virgen descubierta y tocada con uno de sus mejores mantos, pone rumbo a la iglesia de San Miguel donde la espera el Santísimo bajo palio, y de esta forma dan fin a la procesión del Santo Encuentro, mientras las campanas de varias iglesias alegran el aire con sus metálicas voces anunciando al mundo que Dios ha resucitado.

Cómo llegar: por la N-122, bien desde Valladolid o desde Aranda de Duero. Esta localidad se encuentra casi a mitad de camino entre estas dos poblaciones.
Acontecimiento de mayor interés: Bajada del Ángel.
Cuando: Mañana del Domingo de Resurrección.

10 FINISTERRE (A Coruña)

En este rincón gallego, allí donde se creía terminaba la Tierra, la Semana Santa también se vive con fervor. Veamos brevemente como transcurre.

La romería del Santo Cristo de Fisterra es una fiesta religiosa de enorme tradición y participación popular. Comienza el Jueves Santo con la escenificación de la última cena en la iglesia de Santa María das Áreas donde un grupo de marineros dan vida a los apóstoles. Después de un curioso diálogo, la escena termina con el lavado de los pies, la misa, la oración del huerto y la procesión.

El Viernes por la mañana se celebra la procesión de Cristo con la cruz a cuestas camino del Calvario, por la tarde el descendimiento; todo ello con la participación de los habitantes de la villa. Por la noche sale la procesión del entierro hasta una tumba situada en un monte cercano a la iglesia.

El día grande es el Domingo de Resurrección que se representa frente a la iglesia de Sta. María das Áreas y que termina con la danza das Áreas.

Cómo llegar: Desde Santiago de Compostela dirigirse a Amés por la carretera que lleva a Noia. En Amés tomar la comarcal hacia Negreira y pasado Baiñas tomar la C-552 hacia Corcubión. Por la costa lo mejor es llegar a Noia y recorrer la costa a través de la C-552, que nos lleva a Cee, Corcubión y Finisterra.
Acontecimiento de mayor interés: Representación de la Resurrección.
Cuando: Domingo

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